miércoles, 10 de abril de 2013

EL CURACA

Su nombre significa "el mayor". Su distintivo era un banquillo de palo pintado que tenía un codo de alto y lo acompañaba adonde iba: era siempre un obsequio del inca y le permitia estar sentado mientras sus vasallos estaban de pie. Por ser el máximo jefe del ayllu, también se le conocía con el nombre de aylluca. Era el directo responsable del ayllu ante el Inca, debía juntar el tributo que luego recogía el tucuy ricoc. Al representar al Inca debía velar por el orden social, político y económico de la comunidad. El cargo era sucesorio , dando preferencia al hijo de la aclla. Los hijos del curaca eran enviados siendo niños al Cusco para ser educados. El mal curaca era destituido y desterrado a las punas a servir como pastor. Mientras el inca proveía el cargo, reemplazaba al depuesto su inmediato en el mando, al que los españoles llamaron "segunda persona".

EL TUCUY RICOC O TOCRICOC

Era el supervisor imperial, "el que todo lo ve y todo lo oye". Carecia de poder militar, empero, en caso de necesidad, ejercía función de gobierno quitando y poniendo los curacas de acuerdo a su desempeño. Visitaba los lugares anualmente para recoger el tributo y remitirlo al cusco, ejercia funciones de juez condenando a los culpables.Visitaba las obras públicas y recomendaba las obras que se debía tomar sobre determinados trabajos. Respondía directamente a la autoridad del Inca. El cargo no era hereditario ni perpetuo, tenía a su cargo a los michos que eran sus lugartenientes enviados para supervisar los ayllus,tambos y almacenes, los ganados y todo lo relativo al orden  y buen funcionamiento del agua.

EL APUNCHIC

Podemos compararlo con los virreyes de la época colonial. Huamán Pomo lo llama cápac apo. Cada apunchic tenía jurisdicción política y también militar. Su función principal era mantener el orden en la provincia asignada, de ahí la razón de contar con atribuciones militares. Respondían directamente al inca y el Consejo Imperial, viajaban en litera al Cusco para la festividad del Inti Raymi. Sus directos subordinados el yacucamayoc o superintendente de canales; el hatun ñan camayoc o superintendente de caminos; y el chaca camayoc o superintendente de puentes.

EL TAHUANTINSUYO CAMACHIC

Era el consejo imperial integrado por cuatro apocunas, quienes por representar cada uno a un suyo eran denominados también suyuyo apo. Eran dos orejones del Hanan Cusco y dos del Hurín Cusco. Según Huaman Poma de Ayala se añadian otros 12 consejeros más directamente vinculados a los suyos del Imperio. El Chinchaysuyo y el Collasuyo por ser los suyos mayores tenían cuatro representantes cada uno, el Antisuyo y el Contisuyo al ser suyos menores tenían solo dos representantes cada uno. En total eran 16 consejeros, 4 principales y 12 secundarios. Los primeros eran llamados apusqui camachico o ministros de Estado; los segundos, los apusqui cunac o consejeros de Estado. La sede del consejo era la ciudad del Cusco.

QHAPAQ ÑAN-CAMINO INCA

Las repúblicas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú comparten un patrimonio común de valor excepcional: El Qhapaq Ñan o Camino Principal Andino.

Durante los últimos tres años el Centro de Patrimonio Mundial ha colaborado con estos países en un proyecto pionero: la preparación de una sola nominación para la inclusión del Qhapaq Ñan en la Lista del Patrimonio Mundial con un proyecto de cooperación regional original e innovador

El Qhapaq Ñan también conocido como El Camino Principal Andino, fue la columna vertebral del poder político y económico del Imperio Inca. La red de caminos de más de 23000 km de largo conectaba varios centros de producción, administrativos y ceremoniales construidos en más de 2000 años de cultura andina pre-inca.
El eje principal del camino, también conocido como el Camino Real en la calzada que corre a lo largo de las cumbres andinas y es el más visible entre Quito y Mendoza. Se suman a esta columna vertebral sobre las cimas más altas de la cordillera, otras rutas que corren de norte a sur a lo largo de la costa del Pacífico. El Imperio Inca organizó su red caminera en una escala continental; sus caminos son una expresión invaluable del espíritu de organización y planificación de la mano de obra disponible y constituyó un instrumento clave en la unificación del Imperio, física y organizacionalmente.
Esta ruta es la demostración de un valor universal a gran escala. Reuniones de expertos han sido realizadas para identificar la significación cultural y el valor unitario de la red completa con la perspectiva de considerar opciones para su inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial a través de varias formas de cooperación técnica.
Los Incas del Cuzco lograron la construcción de esta infraestructura con un carácter unitario en menos de un siglo, haciéndolo coherente funcionalmente y estableciendo centros adicionales de comercio, intercambio, producción y culto, adaptando los sectores de producción a la topografía y el clima en cada piso ecológico que se encuentra a lo largo del Camino. El Camino también expresaba su armoniosa relación con su gente y su adaptación al complejo paisaje andino. Hoy en día, el paisaje cultural del Qhapaq Ñan forma un excepcional telón de fondo, en donde las culturas andinas continúan transmitiendo un mensaje universal: la habilidad humana para convertir uno de los escenarios geográficos más duros del continente americano en un entorno habitable.

Antecedentes- Proceso de Nominación

En mayo de 2001, Perú tomó la iniciativa de incluir el Qhapaq Ñan en su Lista Tentativa, los Gobiernos de Argentina y Chile se unieron a ella. En marzo de 2002, durante la primera reunión del Informe Periódico del Patrimonio Mundial, los puntos focales de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú elaboraron el documento “Rutas andinas pre-hispánicas y las rutas del Tahuantituyo”, que resumía sus propuestas para un futuro avance en la iniciativa.
El 29 de enero de 2003, en la sede de la UNESCO en París, los Delegados Permanentes de los países andinos solicitaron por consenso al Centro de Patrimonio Mundial hacerse cargo de la coordinación del proyecto y colaborar en el proceso de nominación. Este marco de coordinación constituido por orientaciones metodológicas para idear el proceso de inclusión para un sitio compartido por seis Estados Parte a la Convención del Patrimonio mundial, es la primera experiencia de este tipo en la unidad de América Latina y el Caribe en el Centro de Patrimonio Mundial. 

A continuación de estas reuniones, otras 7 reuniones técnicas fueron realizadas en el Cusco (Perú), París (Francia), La Paz (Bolivia), Santiago (Chile), Quito (Ecuador), Buenos Aires (Argentina) y Pasto (Colombia). Dichas reuniones sentaron las bases de este ambicioso proyecto de nominación involucrando a los responsables de sitios y a los tomadores de decisiones. Además dos reuniones del Comité Científico se realizaron para desarrollar el desarrollo temático de la nominación. En octubre de 2006 se llevó a cabo una reunión de expertos jurídicos en París para discutir las implicaciones y requerimientos legales y jurídicos que este denominación requiere.

El proceso de nominación refleja la conceptualización y desarrollo de una metodología participativa que necesariamente debe involucrar a las culturas que viven y habitan a lo largo del Camino Principal Andino.

Los siguientes logros han sido obtenidos:
  • Más de 300 participantes involucrados en 6 diferentes países.
  • La inventariación de más de 15 000km de caminos.
  • Seis equipos multidisciplinarios nacionales
  • La creación de fichas de registro temático y tipográfico para inventariar los sitios que tienen relación con el Camino.
  • La inclusión de la historia oral en la concepción de la futura nominación.
  • La colaboración de 20 grupos de renombrados expertos en el Qhapaq Ñan.
  • La concepción y construcción de un instrumento jurídico para asegurar una apropiada construcción y gestión del Qhapaq Ñan a nivel internacional.
     

YANACONAS

El vocablo yanacona sirvió para designar al criado, hallando su más remoto origen en la palabra yanapay, que significa "ayuda o auxilio". Al que poseìa yanaconas, nombraban  "yanapayaqueyoc" (el que tiene ayuda) y estos a él, "yanapaquey" (mi protector). La etimología de estos vocablos y sus derivados jamás traducen la idea de esclavitud sostenida por algunos. Eran criados hereditatirios, se afirma que se cedìa solo un hijo aunque algunos afirman que eran todos. Desarraigados de su ayllu, sin curaca, solo reconocían la autoridad del inca, quién les daba casa, comida, vestido, trabajo,  y hasta nuevo amo, porque según Betanzos, el inca Huiracocha acostumbró premiar los grandes servicios al Imperio con yanaconas, tierras, ganados, ropa, mujeres y metales finos. Otros fueron pastores, como los obsequiados al curaca de Chincha. El investigador John V.Murra, precisamente, cree que el principio del yanaconaje radicó en el pastoreo.